Barra Latón Naval

⬇ Importación bajo pedido
Metales · No ferrosos > Latón · C46400
Importación bajo pedido. Este es un material especial que traemos al país para ti. No se mantiene en stock: cuéntanos cantidad, forma y aplicación, y te confirmamos disponibilidad, tiempo de entrega y cotización.
Barra Latón Naval
📦 Logística de importación — referencia, confirma con tu asesor
  • Cantidad mínima: varía según el material, desde ~200 kg hasta 2 toneladas.
  • Tiempo de entrega estimado:
    • Marítimo: aprox. 2 a 3 meses.
    • Urgente (materiales especiales de menos de 100 kg): aprox. 17 a 24 días hábiles.
  • Flete aéreo: viable cuando la dimensión más larga —o la suma de alto + ancho + largo— no supera 1,50 m.
  • Cada material es distinto: confirma mínimos y tiempos con tu asesor antes de asumirlos.
Densidad 8,41 g/cm³Grado C46400

Propiedades destacadas

Anticorrosión marinaResistente

Formas disponibles

Barra redondaPlaca

Industrias

NavalEnergía

Aplicaciones

Componentes marinosEjesHerrajes

Equivalencias y normas

UNS C46400

También clasificado como

LatónAnticorrosiónNaval

Materiales alternativos

Latón corte libreBronce
Ficha técnica

La barra de latón naval es el latón que aguanta el mar: la adición de estaño a la aleación cobre-zinc lo protege de la dezincificación — el deterioro que sufre el latón común en agua salada — manteniendo buena maquinabilidad y resistencia mecánica superior.

Es el material de ejes de timón y hélice menores, pernos y herrajes marinos, vástagos de válvulas de agua salada y piezas portuarias. En agua dulce o ambiente seco, el latón estándar es suficiente y más económico. Corte a la medida y entrega nacional, con despacho prioritario a Barranquilla y Cartagena.

Qué es y cómo se fabrica

Latón naval con estaño: resistente a la corrosión en agua salada.

Al latón clásico (60 % cobre, 40 % zinc) se le añade ~1 % de estaño, y ese pequeño gesto cambia su destino: el estaño frena la dezincificación, la corrosión selectiva que el agua de mar le hace al zinc. Nacido en los astilleros del siglo XIX para pernos y ejes de embarcaciones — de ahí su nombre — sigue siendo el latón del mar: herrajes marinos, ejes de hélice pequeños, intercambiadores y válvulas navales.